De cómo 12 cortos meses transforman una ordinaria vida...
Soy feliz. Porque termino un año con saldo blanco... Sin pérdidas significativas. Mucho aprendizaje. Soy "infeliz". Porque el 2010 ha sido un buen año. Demasiado bueno.
De las muchas/pocas cosas que aprendí en el 2010, las cuales no me acuerdo de todas, tengo constantes las más importantes.
He aprendido a decidir a sabiendas de los grandes y "fatales riesgos", que son siempre causalidades que llevan a tomar decisiones completamente distintas (Ok, eso lo ha de saber todo el mundo, pero yo, así razono, tengo mi -lento- proceso...). Nada es tan grave, mientras no se muera nadie, ni quedes a deber millones de dineros al banco.
He dejado mi Casa, para tener Otra, y manejarme mediante un autocontrol que jamás tuve, ni creí tener.. no tan 'joven', y después de un tiempo, saber que lo adquirí, ya algo 'vieja'. Igual, todavía estoy verde...
Aprendí a valorar la sencilla pero indispensable presencia de mi mamá, mi papá, mi hermano, y mis abuelos. Incluso escucharlos, o verlos sentados te es tan necesario como el chocomil antes de salir en la mañana. Y que nada te puede romper más el corazón que alguien te diga que te extraña con la voz quebrada. Es justo ahí, cuando sabes a donde perteneces. Y cerca de quien debes estar, y quién te necesita más, y a la vez, es ésa debilidad la que te impulsa a hacer las cosas mejor, para darle sentido al objetivo, y obvio, para regresar más rápido. AMO a mi familia, a toda, incluyendo, por supuesto, a mis perritos cuyas colas locas y húmedas narices me acosan cuando me huelen.
Mis amigas, y mis primos, son Los Mejores. Las amigas que comprenden, que aportan a tu vida y te dejan aportar a la suya, y que no sólo creces una amistad riendo, sino también compartiendo experiencias, temores, planes, ilusiones, desilusiones, en sí, la vida a cómo realmente la percibimos, siendo unas principiantes 'adultas' o veteranas pubertas.
Aún a cientos de kilómetros de mi Casa, sigo aprendiendo de mis papás. Valiéndo el medio por como suceda todo, siempre uno de éstos, llámese celular, internet y/o recados con la vecina, obliga a que las cosas se expresen con más claridad. Crudo, pero directo. Aprendes a quitar la pena y el orgullo al decirle te quiero a tus papás (sí, soy muy de esas cuyas debilidades jamás expongo), y te quejas de que pasen días sin que te manden un mensajito al menos para que te digan "Ya recogiste ese cuarto?". Hoy día una de las cosas más importantes y preocupantes, son mis papás. Por y para ellos, siempre. Y ya lo dije.
Ahh! Y cómo he aprendido de Histología, Periodoncia, Documentación y Fotografía... y de administración de moderadas cantidades de dinero que deben durar 7 largos días. #MisionImposibleModeOn. Canalizar el hambre en sueño, el sueño en... Más sueño, y el cansancio pseudoenergía inducida por CocaCola, para seguir chingándote la madre por aprender de aquello que te encanta. Que te encanta de 7 a 16 horas, y detestas desde las 16:01 hasta que vuelves a pegar el ojo. Eso es amor por lo tuyo, y no pendejadas... #MeEscupoAMiMisma.
Y sin duda lo más importante este año, ha sido encontrar la materia que ocupa cierto lugar en cierto espacio, que ejerce inmensa atracción sobre mi persona, o bien, mi propia materia. O lo que es lo mismo, una persona capaz de regar las semillas de mis más profundos, empalagosos, sinceros e indescriptibles sentimientos, mismos que alguna vez creí inadaptados, incapaces de volver a 'padecer' y menos en tales dimensiones. Aprendizaje significativo: siempre, siempre, SIEMPRE volveré a sentir Amor, aún después de creer lo contrario, y de dejar de planearlo. Obvio, quien riega, es especial. Tiene el toque que nadie antes, la especificidad indispensable, y la calidez como ninguna.
Siete meses de mi vida se han pasado como siete días de una semana de vacaciones, también, felices, satisfechos, irrepetibles, valiosos, todos importantes, todos disfrutables, añorables. Siete meses contigo, son los 212 días más dulces, bellos, inolvidables y aún tiernos que he experimentado, con jugosos resultados. Ni qué decir de los domingos. Gracias, MA.
Quiero otras siete vidas contigo, si se puede, si me permites. Prometo recompensártelo con lo que quieras. De anticipo, tienes ya un astro, y mi 'humilde' músculo cardiaco. Estoy abierta a las sugerencias, tipo "mesa de regalos". Quiero todos esos planes, realizados. Y solamente los quiero contigo.
Gracias por acompañarme en la mayor parte, o prácticamente todos estos aprendizajes, por leer y escuchar, por corregir, compartir, aportar, y por crecer conmigo.
Gracias por dejarme participar en tu haber. Mean a lot to me.
Y gracias, por lo que está por suceder, a corto y largo plazo.
Por ahora, me doy por bien servida y satisfecha con el glorioso 2010.
Amén.
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